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De los tropiezos a los sueños en CEFODEA: Suyitza Aluma, una joven de San Miguelito que sueña en grande

De los tropiezos a los sueños en CEFODEA: Suyitza Aluma, una joven de San Miguelito que sueña en grande

  • Te relatamos la historia de una chica de 14 años que culminó su formación técnica en cocina y protocolo en CEFODEA de San Miguelito, demostrando que los errores pueden convertirse en oportunidades de transformación.

 

 

  • Las matriculas en este centro siguen abiertas. El centro ofrece 8 talleres técnicos y la oportunidad de culminar la premedia. Para mayor información pueden llamar al 231-6959.

 

 

Panamá, 19 de febrero de 2026.  Suyitza Aluma tiene apenas 14 años y hoy camina con la frente en alto, sosteniendo el diploma que la acredita como técnica en taller de cocina y protocolo. Un logro que la llena de orgullo, pues lo alcanzó con esfuerzo y dedicación en el Centro de Formación y Desarrollo de Adolescentes (CEFODEA), ubicado en el distrito de San Miguelito.

 

Aluma fue la única joven entre los adolescentes graduandos que aquel día formaron fila para recibir ese anhelado título. Su carácter firme, determinación y valentía no pasaron desapercibidos. Para ella, esta graduación representó una oportunidad invaluable: una pausa necesaria para replantear su rumbo, fortalecer su mentalidad y apostar con determinación por sus estudios y su futuro.

 

Con sinceridad, esta joven reconoce que su comportamiento en la escuela la llevó a cometer varios errores. Había escuchado hablar del CEFODEA, ese lugar donde —como ella misma dice— brindan apoyo a jóvenes que buscan rehacer su camino. Fue entonces cuando decidió tocar la puerta.

 

“Le dije a mi mamá que quería ingresar a CEFODEA. Mis hermanos habían estado aquí, así que me apoyó. Me dijo que, si eso era lo que yo quería, me respaldaría. Y bueno, tuve que esforzarme bastante para llegar hasta aquí”, recordó con una sonrisa, consciente de lo que ha superado y preparada para lo que viene.

 

CEFODEA la acogió y de inmediato se sintió en casa, como si fuera su segundo hogar. Los profesores y el equipo interdisciplinario no solo le brindaron una gran formación académica, sino que también la prepararon para la vida. En cada uno de los salones descubrió diversas habilidades que jamás imaginó tener.

 

“Yo no sabía ni hacer una sopa”, confesó entre risas. “Ahora preparo platillos que antes no imaginaba. También aprendí en el bar a hacer cócteles a la roca, batidos de frutas y muchas cosas más”, contó emocionada, como si ya se visualizara creando nuevas recetas y sorprendiendo con sus propias preparaciones.

 

Sin embargo, cuando se le preguntó cómo se imagina en cinco años, su expresión cambió. Suspiró y, tras una sonrisa llena de ilusión, respondió: “Me veo en una oficina, elegante, sentada frente a un escritorio, con papeles por aquí y por allá, trabajando fuerte por mi futuro”.

 

CEFODEA les garantiza a los estudiantes la culminación de la premedia a través del programa Jóvenes y Adultos del MEDUCA, siendo el único centro que imparte este sistema en el turno diurno. El año pasado 21 jóvenes se graduaron con éxito de este centro.

 

Las matriculas en este centro siguen abiertas. El centro ofrece 8 talleres técnicos y la oportunidad de culminar la premedia. Para mayor información pueden llamar al 231-6959 o escribir al WhatsApp 6905-1843.

 

 

Un vistazo de agradecimiento

 

El día de su graduación quedó grabado para siempre en su memoria. Frente al espejo, antes de salir al acto, levantó la mirada al cielo y exclamó: “¡Ay, Dios mío, hasta dónde he llegado!”, recordando aquellos momentos en los que pensó que no lo lograría, cuando las fuerzas parecían agotarse y las ganas de seguir adelante se desvanecían. Pero su determinación fue más fuerte.

 

A lo largo de todo el proceso, su madre ha sido su pilar inquebrantable: esa voz constante que nunca se cansa de recordarle que sí puede, que siempre vale la pena intentarlo una vez más.

 

“Mi mamá siempre estuvo ahí, diciéndome: ‘Dale, que tú puedes’, apoyándome en todo. Me siento muy orgullosa de ella”, relató con emoción.

 

 

Toda una profesional en acenso

 

Esta adolescente de 14 años sueña con convertirse en maestra. Sabe que es una profesión que exige dedicación, paciencia y vocación, pero también tiene claro que desea trabajar con niños y dejar en ellos una huella positiva, tal como un día lo hicieron con ella.

 

Hoy, transformada, con una mentalidad renovada y un firme deseo de superación, Suyitza envía un mensaje directo a otros jóvenes: “A veces uno aprende de los errores”, expresó con convicción.

 

Recuerda con cariño las clases, las risas y los momentos compartidos con sus compañeros en CEFODEA. “Las clases son divertidas, la pasamos excelente. Aquí hemos vivido muchas experiencias y compartido bastante. Poco a poco la escuela ha ido mejorando”, comentó, consciente de que esos recuerdos la acompañarán siempre.

 

Entre sus próximas metas, asegura que desea tener una casa, un carro y brindarle una mejor calidad de vida a su mamá, a quien considera su mayor inspiración. Agradece a Dios por no haberla dejado caer en malos pasos, por la fortaleza de su madre y por la sabiduría que hoy siente tener para alcanzar cada uno de sus sueños.

 

Historias como la de Suyitza Aluma dan fe de que el Centro de Formación y Desarrollo de Adolescentes no solo forma jóvenes en habilidades técnicas, sino que transforma vidas, reconstruye sueños y devuelve la esperanza.