El café de Capira, tostado en paila, conquista nuevos mercados con el impulso de las Redes Territoriales del MIDES
- Te presentamos la historia de tres caficultoras que generan ingresos para sus hogares a través de la producción de café orgánico. Son mujeres rurales empoderadas que se retan todos los días cuando salen al campo.
- Con la colaboración del MIDES viajaron a la capital para participar en la Expo Café MIPYME 2026, donde presentaron por primera vez sus marcas ante nuevos clientes. Las Redes Territoriales impulsan más de 1,000 emprendimientos en todo el país.
Panamá, 10 de julio de 2026. Extra fino, tostado en paila y a leña, libre de pesticidas y otros químicos. Así es el café de bajura que producen tres mujeres del distrito de Capira, quienes han encontrado en este cultivo una oportunidad para generar ingresos y fortalecer la economía de sus familias.
Deisi Velásquez, María Soto y Julia Soto forman parte de las Redes Territoriales del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), un programa que impulsa más de 1,000 emprendimientos sostenibles en todo el país mediante capacitación, acompañamiento y la entrega de capital semilla.
Como parte del proceso, el MIDES de La Chorrera les enseñó a elaborar abono orgánico a partir de pulpa de café, estiércol y residuos vegetales. Mediante un proceso de compostaje, estos materiales se convierten en un fertilizante natural que fortalece el suelo y mejora el desarrollo de los cafetales, permitiéndoles producir un café de alta calidad sin recurrir a fertilizantes químicos.
Todas las mañanas, sin importar las condiciones del clima, recorren sus cafetales para limpiar el terreno, regar el abono, controlar las plagas y garantizar que cada planta crezca fuerte y saludable.
En la casa de Deisi, en el corregimiento de Santa Rosa, el aire se impregna del inconfundible aroma de café recién tostado. La máquina de moler trabaja sin descanso, mientras en un rincón un fogón de leña tuesta una nueva remesa de granos. Al concluir el proceso, el resultado es un café de molienda fina que Deisi empaca cuidadosamente, aplicando los conocimientos adquiridos en las capacitaciones impartidas por las trabajadoras del MIDES. Cada bolsa dorada lleva con orgullo su propia marca: Café Deisivel.
“Deisivel es un acrónimo de mi nombre. Me representa porque refleja quién soy: una mujer trabajadora que todos los días me pongo las botas y tomo el azadón y el rastrillo para salir al campo para cuidar de mis matas de café”, expresa Deisi.
En lo personal, Deisi se siente muy agradecida con el MIDES —agregó— porque, además del acompañamiento que recibe a través de las Redes Territoriales, también es beneficiaria del programa Red de Oportunidades, un apoyo que le ha permitido educar a sus tres hijos y fortalecer el bienestar de su familia.
Con la ayuda del MIDES María Soto y Julia Soto también dieron identidad a sus productos al crear sus propias marcas. María bautizó su café con su mismo nombre, mientras que Julia lo comercializa bajo la marca “Don Bastides”. Para ellas, ponerle un nombre a su café es el primer paso para pensar en grande y proyectar sus emprendimientos hacia nuevos mercados.
Estas mujeres hablan de su producto con orgullo y muestran a la cámara los paquetes que ya comercializan en sus comunidades. Cada media libra se vende a B/.3.50, un precio accesible que les ha permitido ganar clientes y generar ingresos para sus hogares.
De las montañas de Capira a Expo Café MIPYME 2026
El acompañamiento de las Redes Territoriales también les ha permitido acceder a nuevos espacios de comercialización. Como parte de ese respaldo, recientemente las tres caficultoras participaron en Expo Café MIPYME 2026, donde dieron a conocer sus marcas, establecieron contacto con potenciales clientes y comercializaron el café que producen con dedicación.
Fuera una experiencia inolvidable para Daisi, María y Julia, compartir con reconocidos caficultores de todo el país. Antes de llegar a esta feria estaba ansiosas, porque era la primera vez que participaban una feria, pero esa ansiedad se disipó cuando los participantes probaron sus cafés y les hicieron buenos comentarios.
Cuando llegaron los primeros clientes la alegría las envolvió, fue una sensación de satisfacción que les imprimió alegría y determinación.
“Si antes estaba animada, ahora más, ver mi café en esta feria y ver a un cliente comprar, me llenó de mucha alegría, estoy contenta por todo lo que estamos logrando, vamos paso a paso, pero segura que vamos a posicionar nuestros productos”, destacó María.
El acompañamiento de las Redes Territoriales también les ha abierto las puertas a nuevos espacios de comercialización. Como parte de ese respaldo, recientemente las tres caficultoras participaron en Expo Café MIPYME 2026, donde presentaron sus marcas, establecieron contacto con potenciales clientes y comercializaron el café que producen con esmero.
La experiencia fue inolvidable para Deisi, María y Julia. Por primera vez compartieron escenario con reconocidos caficultores de distintas regiones del país y tuvieron la oportunidad de exhibir el resultado de su trabajo.
Antes de llegar a la feria, los nervios y la incertidumbre eran inevitables. Sin embargo, esa sensación se esfumó cuando los clientes comenzaron a degustar sus cafés y comprarle.
Fueron meses de trabajo constante en los cafetales que finalmente dieron frutos. Deisi, María y Julia coinciden en que cada jornada de esfuerzo valió la pena, porque hoy más personas saben que en Capira se produce un café de excelente calidad.
“Si antes estaba animada, ahora lo estoy mucho más. Ver mi café en esta feria y ver que un cliente lo compra me llenó de alegría. Estoy contenta por todo lo que estamos logrando. Vamos paso a paso, pero estoy segura de que vamos a posicionar nuestros productos”, expresó María Soto.
