Panamá comparte avances y desafíos sociales en la Sexta Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo
- Panamá asume los cambios demográficos como un desafío que requiere respuestas integrales y sostenidas, capaces de colocar a las personas en el centro de la acción del Estado, dijo la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango.
- La región atraviesa profundas transformaciones demográficas, entre ellas la reducción de la fecundidad, el aumento de la esperanza de vida, el acelerado envejecimiento poblacional, la reducción del tamaño de los hogares y la transformación de las estructuras familiares.
Montevideo, Uruguay, 19 de agosto de 2026. El Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), en representación de Panamá, participó en la Sexta Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo, que reúne en Montevideo a cerca de 600 representantes de países de América Latina y el Caribe para analizar los desafíos que plantea el cambio demográfico y su impacto en las políticas públicas y el desarrollo sostenible.
Durante este encuentro regional, Panamá presentó los avances que impulsa para responder a las transformaciones demográficas del país, con énfasis en el envejecimiento de la población, la protección de la niñez y adolescencia, la prevención del embarazo adolescente, la atención a personas en situación de vulnerabilidad y la construcción de políticas sociales basadas en evidencia.
En este espacio, la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, destacó el compromiso de Panamá de responder a los cambios demográficos con políticas públicas integrales, sostenibles y basadas en evidencia, orientadas a reducir brechas y ampliar las oportunidades para la población.
“Panamá participa en esta sexta conferencia regional convencida de que el desarrollo sostenible solo es posible cuando colocamos a las personas en el centro de la acción del Estado y logramos que el crecimiento económico se traduzca en oportunidades y bienestar”, afirmó la ministra.
Carles de Arango señaló que los resultados del Censo de Población y Vivienda 2023 ofrecieron al país información más precisa sobre su realidad poblacional y su diversidad étnica y cultural, particularmente en aspectos relacionados con la autoidentificación indígena y afrodescendiente. Esta información, indicó, permite identificar brechas y orientar de manera más efectiva los recursos y las políticas públicas.
Frente al envejecimiento demográfico, Panamá avanza en la construcción progresiva del Sistema Nacional de Cuidados, bajo una visión de corresponsabilidad entre el Estado, las familias, las comunidades y el sector privado. Como parte de estos esfuerzos, se destacó la apertura de la Casa de Día Buenos Días del Papa Francisco y la próxima apertura de la Casa de Día de Juan Díaz, iniciativas que amplían las alternativas de atención para las personas mayores.
A estas acciones se suman la atención de más de 100 mil personas mayores en condición de pobreza y pobreza extrema mediante el programa 120 a los 65 y la implementación de la Estrategia Nacional de Envejecimiento Saludable 2024-2029, orientada a promover mejores condiciones de vida para la población adulta mayor.
En cuanto a la protección de la niñez y prevención del embarazo adolescente, Carles de Arango reiteró el avance país con la implementación de la Ley 285 y su Sistema de Garantías y Protección Integral de los Derechos, que permite fortalece el marco institucional para la protección de niñas, niños y adolescentes.
La ministra reconoció que el embarazo adolescente continúa representando un desafío para el país, debido a su impacto en las trayectorias educativas y los proyectos de vida, especialmente en contextos de vulnerabilidad en áreas rurales y comarcales.
“Prevenirlo exige políticas públicas, pero también el compromiso de las familias y de toda la sociedad. El Estado debe garantizar protección, educación, salud y oportunidades”, sostuvo.
Desde esta perspectiva, Panamá plantea la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad entre Estado, familia y sociedad para generar entornos protectores y oportunidades que permitan a las nuevas generaciones desarrollar plenamente sus proyectos de vida.
Durante su participación, la delegación panameña también expuso los avances en la atención integral de las personas en situación de calle, mediante una mayor articulación de las instituciones del Estado para brindar protección, rehabilitación e inclusión social.
Estas acciones forman parte de una visión integral de desarrollo social que reconoce las brechas territoriales, étnicas, de género y socioeconómicas que persisten en el país y plantea el reto de evitar que estas condiciones determinen las oportunidades de las personas.
En este contexto, Panamá avanza en la construcción de la Política Pública de Desarrollo Social 2026-2045, acompañada de herramientas como el Observatorio del Mercado Laboral, que busca fortalecer la conexión entre las capacidades de la población y las necesidades productivas del país.
“Somos conscientes de que persisten brechas territoriales, étnicas, de género y socioeconómicas. Nuestro desafío es que ninguna de estas condiciones determine las oportunidades de una persona”, expresó la ministra.
América Latina enfrenta una nueva realidad demográfica
La agenda de la conferencia también incluyó la presentación del documento «Impactos del cambio demográfico en América Latina y el Caribe: retos y opciones para la política pública”, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El documento advierte que la región atraviesa profundas transformaciones demográficas, entre ellas la reducción de la fecundidad, el aumento de la esperanza de vida, el acelerado envejecimiento poblacional, la reducción del tamaño de los hogares, la transformación de las estructuras familiares, el incremento de los flujos migratorios internacionales y el avance de la urbanización.
En este escenario, Panamá reafirmó que la cooperación regional es indispensable para enfrentar desafíos compartidos como la migración, el cambio climático y los desastres naturales.
“Panamá mantiene su compromiso con el Consenso de Montevideo y con un desarrollo sostenible que tenga como propósito esencial proteger la dignidad, ampliar las oportunidades y garantizar que nadie quede atrás”, concluyó la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango.